martes, 25 de junio de 2013

Spoilers... Lo lei hace un ratito y estuve apunto de llorar



Acheron:

Acheron suspiró mientras inspeccionaba el apartamento que él le había proporcionado a Styxx después de que su hermano le pidiera dejar Katoteros. Había estado intentando de atrapar al bastardo por semanas, pero todo el tiempo que él se “metía”, Styxx ya se había ido.

Si no lo conociera mejor, hubiera pensado que Styxx se había mudado. Pero la chequera estaba aún en el cajón de la cocina, junto con la licencia y las tarjetas de crédito de Styxx. Él no podía haberse ido tan lejos sin plata o identificación.

-“Ryssa estaba en lo cierto. Sos muy molesto.”

Luego de vuelta, este era el cumpleaños de ambos. Tal vez Styxx estaba celebrándolo a fuera con amigos.

¿Styxx tiene algún amigo? Acheron se paró a pensar. Tristemente, él no tenía idea. Como los diarios de Ryssa le habían mostrado, había un montón de cosas que él no sabía de su propio gemelo. Y cuanto más leía. Mas se desesperaba por hablar con Styxx.

Para encontrar la real verdad.

Mentalmente, Ash se azotó el mismo por no arrinconar a Styxx todos estos meses que él había estado en Katoteros. Solo una conversación. Pero él había estado demasiado enojado para escucharlo. Demasiado lastimado para compadecerse sobre el lado de Styxx.

Ahora…

Cerrando sus ojos, intento de determinar con precisión la ubicación de Styxx. Todavía todo esto era un gran dolor de cabeza. New York era demasiado grande como ciudad, con demasiada gente en el. “Debería patear su culo a otra isla desierta. Al menos luego sabría cómo encontrarlo.”

Aún más agitado ahora, fulmino la estantería que contenía libros griegos… escritos en griego antiguo. Frunciendo el ceño, Ash levanto su mano y uso sus poderes para poner uno sobre el estante. Lo hojeó, Ash se dio cuenta que Styxx había tomado notas en la parte de notas del libro, escritas únicamente en Griego.

¿Podía Styxx leer inglés? Esto era algo que él no había considerado antes que enviara a su hermano al mundo. Styxx había estado impresionantemente solo por más de once mil años, había una buena posibilidad que no tuviera idea de cómo leer ningún idioma moderno. Esto explicaría la chequera, las tarjetas y la identificación. Styxx podría no haber tenido conocimiento de cómo esto era.

Maldiciéndose por esta particular estupidez, Ash espero que él no fuera tan bastardo como el temía. De todas las personas, sabía que ser analfabeto apestaba. Esto había sido duro siglos atrás. No se podía imaginar intentando de navegar este mundo moderno sin entender lo más rudimentario del alfabeto.

Y así el reubico el libro en la estantería, de vuelta su voluntad, su mente estaba en el pasado- en el tiempo anterior a que Estes lo hubiera sacado de su hogar que había compartido con Ryssa y Styxx. Mientras Ryssa debía pasar la mayor parte de sus mañanas visitando con su madre, Ash debía estar sentado en el cuarto de Ryssa y escuchando a los tutores de Styxx como despiadadamente lo educaban en todo tipo de temas.

Como el heredero, Styxx ha de requerir de un duro estudio y aprender tanto como pueda, tan rápido como el pueda. Por horas todos los días, Styxx había sido secuestrado sin respiro o alivio. Si se atreviera a pedir una, sus tutores se lo reportarían a su padre quien consideraría tal acción como un intento de Styxx por evitar responsabilidades. A veces Xerxes no lo tomaba a la ligera. “¡Vas a ser un rey, niño, no un lloricón holgazán!” Xerxes había sido despiadado en sus mandatos y expectativas.

Sin preguntar Styxx había estado plagado de migrañas.

Debido a su permanente entrenamiento, el tiempo libre de Styxx había sido seriamente limitado. Aun si, Styxx hubiera trabajado alrededor de su padre lo mejor que él pudiera. Y en su mente, Ash podía ver a Styxx como un niño sonriéndole mientras ponía una pequeña caja en las manos de Ash y se sentaba al lado de su cama.

-“¿Qué es esto?” Ash le había preguntado.

-“Ábrela y mira.”

En su lugar, había llegado a peinarse el rizado y rubio pelo pero con un ojo negro. Y este no era el único daño. Un poco de sangre aun sobre su nariz y boca. “¿Qué paso?”

Avergonzado, Styxx miro para otro lado. “Padre decidió que ya era hora para comenzar mi entrenamiento para la guerra. Hoy fue la primera clase, pero me temo que no tengo talento para esto. Selinius dijo que nunca había visto a nadie tan inepto como yo.”

Acheron se sintió terrible por el dolor que el ojo le causaba a su hermano. Styxx se encogía cada vez que parpadeaba, pero no dijo nada sobre cuán horrible debía ser.

-“¿Qué dijo Padre?”

Styxx ladeaba su cabeza. “Que yo avergonzaba a nuestra nobleza, heroico linaje. Padre le dijo a Selinius que no tenga piedad en sus clases. Es imperativo que yo aprenda a pelear como un hombre y no confíe en otros para protegerme.”

Todavía, Styxx tenía solamente cinco años y Selenius era un gran musculoso héroe de guerra.

Styxx empujo la caja a las manos de Ash. “¡Ábrela ya!”

Más preocupado sobre Styxx y su destino en las manos de otro tutor quien lo odie, Ash obedeció. Tan pronto como Ash vio el pequeño soldado de madera, su respiración se contuvo. Era exquisito.

-“¿Te gusta?”

Ash sonrió. “¡Me encanta! ¡Gracias!” Sin pensarlo, abrazó a Styxx y descubrió que su cara no era la única parte de él que su entrenador había golpeado. “Perdón.”

Su respiración estaba agitada, Styxx se encogió de hombros. “Estoy bien.” Señalo el soldado que tenía Ash en su mano. “Espero haber comprado el correcto. El vendedor dijo que te habías quedado mirándolo cuando Ryssa te compro el caballo.”

-“Lo hice, pero Ryssa no tenía más plata para ambos.” Ash se escabulló fuera de la cama para poder poner en su lugar al soldado en el juego de caballos sobre su ventana. “¿Que te dio Ryssa?”

-“¿Sabias que las manos del soldado se mueven?” Styxx fue hasta la ventana para mostrarle.

Ash frunció el ceño de nuevo mientras notaba la tristeza que manchaba la sonrisa de su hermano. “¿Ryssa no te dio un caballo, también?”

Como antes, Styxx no respondía a su pregunta. “Estoy feliz de haberte comprado el correcto. Me preocupaba que el vendedor pudiera haber olvidado o no estuviera siendo honesto conmigo.”

-“Styxx,” dijo Acheron, “que recibiste por tu cumpleaños?”

Sus manos cayeron sobre el soldado, el dio un paso atrás. “Un hoplomachos.”
Un instructor que le había golpeado… “¿Es eso?”

El último vestigio de felicidad se desvaneció de sus vividos ojos azules. “Padre también me dio el honor de observar las sesiones de la corte cuando las tenga. “

-“¿Qué significa eso?

Cada miércoles a la mañana, tengo que sentarme mientras él resuelve los litigios para la gente así que yo puedo ver que será requerido de mi como rey. A demás puedo ser testigo de la sabiduría de Padre y aprender de eso.”

Ash quedo boquiabierto por el aburrido horror que Styxx describía. “Pero los miércoles a la mañana son tu tiempo libre.” El único tiempo libre que Styxx tenía- el resto estaba ocupado por tutores, entrenamientos, trabajo y obligaciones del templo. Estas mañanas eran cuando Styxx podía descansar de jugar con el mismo hasta que las lecciones comenzaran devuelta después del almuerzo.

“Padre dijo que soy grande para jugar ahora. Él no está criando a un niño, pero si un rey, y los reyes no juegan con juguetes o malgastan sus pensamientos. Tengo que asumir mis deberes reales y parar de ser egoísta y pensativo todo el tiempo.”

Ash miró a su soldado que él sabía que Styxx habría comprado con su propia plata el cual, a diferencia de Ryssa, él había trabajado para ganársela. “No sos egoísta o inconsciente.”
Styxx no comentó. “Mejor me voy. La última vez que llegue tarde para el Master Karpos él se lo dijo a Padre. Todavía está molesto lo suficiente porque le pedí un juguete para hoy mientras yo ya soy demasiado grande para eso.” Luego Styxx había dejado de resumir su infernal rutina.

Haciendo una mueca, Ash saco esas memorias del oscuro hueco de su mente. Antes que Estes lo tomara, Ash y Styxx habían sido muy unidos. Hermanos, por siempre y siempre. Esto lo enfermó que Estes y otras personas hayan puesto tanta riña entre ellos.

Que ellos hubieran puesto una riña entre ellos mismo. Ásperas palabras y siempre ásperas acciones.

En ambas partes.

Por siglos, él había mantenido todas sus memorias sobre Styxx embotelladas. Mantener a cualquiera sin el conocimiento de que tenía un hermano. Y mientras él había seguido con su vida, lo había abandonado a Styxx a la absoluta soledad.

Al “cuidado” de Artemisa.

Culpa y dolor lo apuñalaron duro sobre su inconciencia e insensibilidad. Esta noche, Tory hizo una gran fiesta sorpresa planeada para él. Urian lo iba a mantener ocupado con su hijo mientras Tory y los otros decoraban el Santuario y terminaban las preparaciones. Él no debía conocer nada de esto, pero la mejor amiga de Tory, Pam, era pésima guardando secretos y accidentalmente le dijo dos días antes.

Nunca en su vida había sido tan feliz.

Y se lo debía todo a Styxx. Por haber intervenido y ayudado a salvar la vida de Tory, Ash no hubiera tenido a su precioso hijo.

O una hermosa mujer quien era su mundo entero.

Él miro alrededor del escueto departamento el cual no mostro señal de vida y deseo que Styxx estuviera aquí, para que pudiera decirle “Gracias” una vez más. A demás de desearle un Feliz Cumpleaños.

Pero ¿qué demonios? No había pasado ni un cumpleaños con Styxx alrededor de once mil años. ¿Qué diferencia haría uno más?

Aun…

“Donde sea que estés, hermano, espero que estés rodeado de amigos.”

Styxx:

Styxx se congelo cuando entro a su apartamento y encontró un demonio Caronte sentado en su bolsa de dormir, mirándolo con grandes ojos rojos. La última vez que había visto a Simi, ella lo había destrozado y dejado… morir.

Moviéndose tan lento como podía, puso su mano en un calibre 38 la mantuvo en una funda en la base de su columna. No podría matarla, pero esto le daría el tiempo necesario para escaparse de ella aunque lo atacaría de vuelta. También estuvo seguro de mantener a Skylos a fuera donde el demonio no podía herirlo también.

Para completar su shock, ella sonrió peligrosamente. “Hola, akri-copia.”

Peligrosa como el inferno, Styxx la miro. “¿Qué quieres?”

Ella lo diviso. “La Simi vino a decir que ella lo lamenta por lo que te hizo. Pero ves, vos heriste a mi akri y la Simi ama a su akri así que cualquiera que ataque a su akri es comida, a pesar de todo, te ves como akri, sabes?”

No realmente.

Ella se paró.

Apretando su agarre en la pistola, Styxx inmediatamente retrocedió.

El demonio ladeo su cabeza y frunció el ceño. “te ves tan extraño como eso. ¿Por qué usas maquillaje en los ojos, akri-copia?”

Se encogió de hombros. “protegen mis ojos del sol.”

“Para eso se usan los anteojos de sol, tonto. ¿Nadie te lo dijo?” Se inclinó y levanto su mochila en forma de corazón el cual tenía alas de demonio negras que abarcaban más allá de la mochila. Arrugo su nariz. “¿No es lindo? Akra-Danger me lo dio para Navidad. Ahora ves menos…” ella rebusco hasta que saco una botella de barbacoa con una cinta atada alrededor de él. “Feliz cumpleaños, akri-copia!”

Cuando él no se movió a agarrarlo, su sonrisa se desvaneció. Dio un paso hacia él y rápidamente Styxx dio dos pasos hacia atrás.

Con sus hombros y alas caídas hace un mohín. “¿Por qué sos tan asustadizo de la Simi?”

-“No lo sé. Llámame estúpido, pero la última vez que nos encontramos, me mataste.”

Sus alas se cayeron un poco ma. “Lo sé. Estuvo mal hacerte eso. Pero esto fue hasta que vos salvaste a akri y akra-Tory. Así que Simi esta alegre de que no estuvieras muerto, y prometo no matarme de vuelta. ¿Amigos?”

Styxx no estaba seguro de que hacer con la hija demonio de su hermano. Sabia por las memorias de Acheron que ella era desesperadamente devota de su hermano. A diferencia de un humano, ella no era astuta o convenida o complicada. Simi era muy negro-y-blanco.

Ella te odiaba o te quería.

Dejando el arma, el alcanzo la salsa barbacoa. “Gracias, Simi.”

Sus alas se levantaron al igual que su sonrisa curvó sus labios. “esta es la favorita de Simi que ella solo se lo da a las personas de calidad. Ves…” señalando la etiqueta. “Caliente, caliente… aunque está caliente aquí, vos podrías no necesitarlo. Pero esta bueno en todo.”

Le mostro una gran sonrisa.

Styxx le inclino la cabeza. “Lo aprecio. Muchas Gracias.”

Ella ladeo su cabeza y devuelta frunció el ceño. “¿Por qué estás tan triste, akri-copia? ¿Tenés dolores en tu corazón?”

-“Estoy bien, Simi.”

Profundizo su ceño, y miro alrededor del apartamento. “¿Quién viene a celebrar contigo?”
Styxx suspiró. “No celebro cumpleaños.”

Abrió los ojos muy grandes, y lo miro boquiabierto. “¡No! Los cumpleaños son siempre especiales porque estos son los días cuando eres bienvenido al mundo, y las personas están felices cuando los bebes nacen.”

Si… no desde su experiencia.

Styxx puso la salsa barbacoa al lado de su paquete. “deberías, probablemente, regresar con Acheron antes de que él te extrañe.”

En su lugar, ella se sentó sobre su bolsa de dormir.

Ahora era el turno de Styxx de fruncir el ceño. “´¿Qué estás haciendo?”

Simi abrió su mochila de vuelta. “Akri tiene un montón de personas con quienes celebrar, y akri-copia no tiene a nadie. Esto hace que la Simi este triste por akri-copia. Nadie debería estar solo en su cumpleaños así que…” ella saco un paquete de Ding Dongs y se los acerco. “¡Tenemos torta de cumpleaños!”

Styxx sonrió por el gesto inocente. “Nunca había recibido una torta de cumpleaños antes.”
“¿Nunca?”

Styxx negó con la cabeza.

Ella presiono su dedo índice sobre sus labios en una adorable expresión. “necesitamos velas, pero sos tan viejo que necesitaríamos tener tortas del tamaño de una… nave… Hmmm…. Está bien.” Metió la mano en su mochila y saco unas varitas luminosas. “Fingí que es una vela. Pero no podes soplarla, pero fingí que lo haces. ¿Podes hacerlo?”

-“Seguro.”

-“Okey. Ahora akri-copia sentate.”

Styxx se sentó enfrente de ella mientras cuidadosamente Simi abría el paquete y dejaba las tortas con la envoltura. Luego prendió la varita luminosa y dijo “Ahora pide tu deseo y sopla la vela.” Puso la varita enfrente de su rostro.

Styxx soplo.

Simi estrecho sus ojos contra él. “No pediste un deseo, o si?”

-“No tengo nada por lo que desear.” Las cosas que buscaba, no podía tenerlas, y nada más parecía importante.

-“Todos tienen deseos, akri-copia.”

-“Yo no soy todos.”

Soy nadie.

Simi tomo sus manos entre las de ella y puso una torta en ella. “Bueno la Simi va a pedir el deseo por vos. El deseo de la Simi es que seas feliz como la Simi y su akri.”

Styxx sonrió a su infantil pregunta y forma de ver las cosas. “Gracias, Simi.”

Ella agarro su torta y se la comió de un bocado. “Tenes que comerlo todo de un bocado, “ dijo Simi con su boca llena. “Porque no tenemos velas para soplar, lo tenes que comer de una sola vez para que el deseo se cumpla.”

El rió a pesar de sí mismo y su intento por meter la torta dentro de su boca.

Simi lamió sus dedos. “Bueno, ¿verdad?”

Styxx trago la torta. “La mejor siempre.”

Simi se levantó sobre sus rodillas y beso su mejilla luego lo abrazo. “Si quieres, akri-Styxx, la Simi puede quererte también. Porque los corazones son asombrosos. Ellos consiguen porciones mucho más grandes para dar lugar a nuevas personas a quienes amar junto con las personas que amas hace más tiempo. Le dio unas palmaditas en el pecho. “La Simi tiene mucho amor para darte, también… si vos queres.”

Styxx estaba asombrado de ella. Su hermano tuvo suerte de tener a Simi a su lado por todos estos siglos. “Me gustaría mucho.”

Simi lo abrazo de vuelta, palmeo su espalda. “Ok, la Simi tiene que irse ya, pero ella regresara a verte pronto. Y recuerda akri-styxx los deseos son poderosos, las cosas poderosas se convierten en verdad cuando uno cree en ellas. Y la Simi cree que serás muy feliz, muy pronto. Chau.” Ella se fue.

Sonriendo sobre la inesperada visita levanto la envoltura y lo tiro.

Dejo a Skylos atrás dentro del apartamento y aun no estaba seguro como hizo Simi para aparecer. Sin dudas su hermano tendría un ataque si supiera que ella había venido a verlo.

Pero había sido una linda sorpresa. Nunca había recordado su cumpleaños desde que Bethany había estado con él. No lo habría sabido si Simi no venía a visitarlo hoy. Aunque esto no es un problema. A su edad, realmente, ¿Cuál era el punto de calcularlos?